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Los últimos resultados de la selección, Deportivo Cuenca y su recuperación en el Campeonato Nacional de Fútbol y el mal momento de Barcelona son hechos que generan opinión pública en los últimos días.
El Cuenca se mete a la pelea
Con ocho partidos ganados, uno empatado y nueve perdidos, Deportivo Cuenca suma 25 puntos en la tabla de posiciones. Su ubicación es séptima pero se encuentra en zona de clasificación. Parece un disparate pero no lo es.
La explicación es sencilla. Los “rojos” son séptimos pero la tabla de posiciones está apretada. Está a tres puntos de tercero que es (Nacional) y a dos de Espoli y Macará. Restan cuatro fechas para que finalice la primera etapa y los rivales en su orden serán: Liga de Portoviejo, Emelec, Macará y Espoli.
Si el Cuenca asegura los puntos de local (frente a los “azules” y “policías”) y obtiene puntos como visitante (contra Liga de Portoviejo y Macará) podría llegar a conseguir por lo menos 33 puntos, con lo que obtendría un cupo a la liguilla final.
En el torneo anterior, Deportivo Cuenca clasificó a liguilla con 37 puntos y más uno de gol diferencia y se adjudicó un punto de bonificación. Ahora, la pelea es cerrada con el resto de equipos y por esta razón la tabla está “apretada”.
La situación es difícil pero no imposible. Los jugadores del “Expreso” ya nos han demostrado que no hay cosas quiméricas.
Ecuador sigue en estado crítico
En un artículo anterior expresamos que la selección de Ecuador se encuentra en “terapia intensiva”. Aunque ha existido una mejoría del “paciente” por las dos últimas victorias de la “tri”, ante Perú (1x2) y frente a Argentina (2x0), la selección de fútbol de Ecuador continúa en una etapa crítica.
Si bien es cierto, se encuentra en el quinto lugar con 20 unidades y menos dos de gol diferencia, a dos puntos de Argentina (4º), la “tricolor” es perseguido por Uruguay, Colombia y Venezuela, a cuatro fechas para que culmine la eliminatoria.
Por ventaja, Ecuador deberá enfrentarse a dos rivales directos como Colombia y Uruguay, en calidad de visitante y local respectivamente. En estos casos, el seleccionado nacional no puede perder ningún partido que se le avecina.
Dados los resultados conseguidos por las otras escuadras sudamericanas, el empate ante los paisas puede ser un resultado positivo, siempre que los venezolanos y uruguayos no sumen victorias o por lo menos obtengan un punto en el próximo choque.
Al momento se pelea el repechaje, pero si Argentina sufre otras caídas y si el cuadro ecuatoriano consigue los puntos que se le vienen, daría un golpe durísimo a los “gauchos”, debido a que el equipo de los “ches” la tiene difícil en las próximas fechas frente a Brasil, Paraguay, Perú y Uruguay.
Y no es que Ecuador la tenga fácil. Los próximos contendores son, en este orden: Colombia y Bolivia como visitante, cotejos a jugarse en septiembre. Finaliza la eliminatoria con un partido de local, frente a los uruguayos y cierra con Chile, posiblemente clasificado en esa instancia.
En la anterior edición de eliminatorias, la selección ecuatoriana, que clasificó en el cuarto lugar al mundial, lo hizo con 28 puntos y más cuatro de gol diferencia. Por lo tanto, si Ecuador quiere llegar al mundial tendrá que ganar todos los partidos que se le vienen o por lo menos empatar uno en los próximos tres cotejos para establecer cómo llega para la última fecha.
Aunque es complicado, la “tri” puede obtener más de 28 unidades si se lo proponen, como lo hicieron en las últimas jornadas de las eliminatorias, es decir sacar seis puntos de seis en disputa. En todo caso, “el que quiere celeste, que le cueste”.
La “fiebre amarilla” aqueja a Barcelona
Que contrariedad. Si la fiebre tiene el color de Barcelona no debería perjudicarle, pero la realidad manifiesta otra cosa. Un equipo con un presupuesto de seis millones de dólares para este 2009 se encuentra en el penúltimo lugar.
Todo se hizo mal desde el principio con una visión errónea de lo que se desea. El objetivo fue sacar al cuadro porteño campeón, pero nunca se establecieron los plazos.
En Guayaquil no se entiende que el campeonato no se logra con una gran chequera. Los hinchas, periodistas, dirigentes no entienden que Barcelona está en una etapa de transición y que sus resultados son a largo plazo. En Barcelona existe gente acaudalada pero con una gran quiebra en sus conocimientos de fútbol.
¿Para qué contrataron a Benito Floro si el objetivo era conseguir el título o algo mejor que la temporada pasada? El “gamberro” vino a transformar las huestes amarillas con gente joven en un proyecto a largo plazo, pero a los hinchas barcelonistas (inclúyase prensa y directiva) no les interesa ni les interesará la transición.
El año anterior se echaron al tacho 12 millones de dólares. Con la salida de Floro se perdió tiempo, dinero y tal vez una mejor participación en el certamen. Han contratado jugadores con renombre pero sin utilidad para el equipo.
Marcelo Delgado, Rolando Zárate, el “gato” Sessa y los últimos contratados como el paraguayo Román y el argentino Andrés Díaz no han sido jugadores desequilibrantes y no le han dado resultados a los “toreros”. Un secreto a voces fue que Floro no avalizó la contratación de Díaz, pero a la directiva no le importó y prefirió contratar al futbolista, quien está con vacaciones pagadas en Guayaquil. Craso error.
El destino de Barcelona es incierto. Para nosotros el problema pasa por una directiva con dinero pero sin capacidad para manejar un club de fútbol. Para los hinchas, sigue la maldición de Makanaki. |