Analicemos. El Cuenca es un equipo aquejado por una profunda crisis económica a tal punto que se les debe dinero a la plantilla de jugadores y cuerpo técnico. La situación es similar en Barcelona, ya que en los últimos días los dirigentes “toreros” les extendieron cheques a los futbolistas, para la cancelación de sueldos atrasados. Estos cheques rebotaron, una clara demostración de lo mal que anda este plantel en el ámbito financiero.
Los socios del cuadro “canario” han solicitado reiteradamente la renuncia del presidente Eduardo Maruri. Hay voces, como las de Luis Noboa, que denunciaron los malos manejos económicos de este directivo y a la vez reclamó una deuda con el equipo. Y en este campo, han existido otros ex colaboradores que han demandado al club como es el caso de Carlos Luis Morales, entre otros.
En Deportivo Cuenca, si bien es cierto no han existido peleas entre los socios, si hay un directivo que demandó al plantel por la módica y tan simple suma de 204.000 dólares, monto que se le adeuda al ex presidente Antonio Álvarez.
En la actualidad, el cuadro colorado afronta problemas de deudas con el Servicio de Rentas Internas (SRI) y el IESS. Incluso, hace un par de años, las oficinas del club fueron clausuradas por el SRI.
En esta última semana, el equipo canario sufrió la clausura de sus oficinas y su estadio podría ser subastado en cualquier momento.
Y qué decir en lo deportivo. Los barcelonistas tienen jugadores lesionados, a quienes no se les ha podido recuperar. Un ejemplo es lo que pasó recientemente con Jefferson Hurtado, quien fue operado hace poco por una dolencia en una de sus extremidades. Sucede que la cirugía no fue bien practicada y nuevamente se tuvo que intervenir al jugador.
En el “Expreso Austral” se presenta un “cuadro clínico” afín a los canarios. Jugadores como Pablo Arévalo y José Granda han soportado una recuperación prolongada.
Se anunció que estos futbolistas estarían recuperados en un mes y en el caso de Arévalo van siete meses y no se ha podido recuperar. Granda recientemente ingresó al campo de juego después de tres meses de paralización. Recordemos que a Granda se le diagnosticó un esguince de tobillo y lo que en realidad tuvo fue una fractura de peroné.
Y en cuanto a la participación en el certamen nacional, el rendimiento de los dos equipos tiene los mismos porcentajes. En la tabla de valores de la segunda etapa, el Cuenca se encuentra en el quinto lugar con cinco puntos y el Barcelona es último con cuatro y un partido menos (diferido con Emelec). En el acumulado, el cuadro “rojo” está en el noveno lugar con 31 puntos, mientras que los “toreros” son décimos con 30 unidades.

Estas son tan solo semejanzas del momento, similitudes actúales de estas dos escuadras, que para nada se comparan con algunas diferencias como las del color del uniforme, la fecha de fundación y la trayectoria de cada uno. En este último rubro, se inclina la balanza a favor de los “amarillos”.
Pero existe un parecido que perdurará por siempre: ambos son ídolos. El uno es el “Ídolo del Astillero” y el otro es el “Ídolo del Austro”.