La permanente lluvia registrada la tarde del viernes en la capital azuaya provocó más emergencias. En el sector de Challuabamba, al norte de la ciudad, un colector de aguas lluvias y servidas se taponó. Una vivienda colapsó y dos viviendas resultaron afectadas por la acumulación de las aguas. La emergencia fue atendida por la Empresa Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado. Por la misma zona norte, una quebrada que viene del barrio Santa María y que cruza por el centro parroquial de LLacao se taponó y provocó asentamientos y deslizamientos de tierra. Las familias de la parte baja hacia la Panamericana Norte quedaron aisladas. Maquinaria del Consejo Provincial de Azuay trabajaba en la zona limpiando los escombros. Los conductores debieron avanzar por la carretera alterna Ricaurte-Llacao para llegar o salir de esa parroquia rural. El Cuerpo de Bomberos atendió otras inundaciones menores en la ciudad.
Fuente: El Comercio |