Con baldes, jarras, ollas y cualquier recipiente para recoger agua se movilizaron ayer pobladores del cantón azuayo Santa Isabel, donde un conflicto político enfrenta a coidearios de Rodrigo Quezada (MPD), elegido alcalde en el 2009, y Miriam Guartán (PAIS), quien reclama esa dignidad y tiene el respaldo de la Gobernación y la Policía.
El desabastecimiento se debe a la rotura de una tubería que, según coidearios de Guartán, fue hecha el martes por simpatizantes de Quezada luego de que esta asumiera la Alcaldía.
“Que se vayan ambos y se convoque a nuevas elecciones para poder vivir en paz”, reclamó Mercedes Sache, quien llegó hasta un tanquero de agua con una olla, mientras su hijo, Pablo Arévalo, sostenía una jarra. Ambos caminaban despacio para no regar ni una gota.
Sache dijo que el alcalde electo trabajó por el pueblo y que hizo obras en favor de los sectores que más necesitaron, especialmente en el área rural. “Esta madre de familia prefiere que las cosas se arreglen con nuevas elecciones”, expresó.
Otros apoyan a Guartán, pero todos reclaman el agua. Rosario Tigre dijo que había rumores de que el agua estaría contaminada con animales muertos.
“Mando a clases a mis hijos sin bañarlos y en la escuela los baños están sucios”, comentó Malvi Álvarez, con su espalda doblada a la derecha por el peso del balde que cargaba.
Y mientras los tanqueros llenaban con agua, baldes y tanques de varias familias en las aceras del centro histórico, otras salían en sus camionetas llenas de baldes a buscar agua en los sectores periféricos.
Fuente: El Universo |