Cuenca se prepara para el ‘peor de los escenarios’ por el coronavirus

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Entre finales de julio y principios de agosto se espera un repunte de casos en Cuenca y la Coordinación Zonal 6 de Salud se prepara para el peor de los escenarios posibles.

Así lo afirmó el coordinador Julio Molina, quien acotó que ayer se envió un vehículo de carga hacia Quito para traer nuevos respiradores para Azuay, con el objetivo de incrementar las camas UCI, hoy por hoy con un lleno completo.

Molina afirma que indicadores mundiales dan cuenta de un brote de casos mayor en las próximas 3 semanas.

Por esto, a pesar de que se incremente la capacidad de respiradores, la prevención sigue siendo el arma más eficaz contra una saturación del sistema de salud.

Hoy, Molina se presentará ante el Concejo Cantonal para dar cuenta de la situación actual del sistema de salud, con la finalidad de que el Cabildo adopte resoluciones que frenen el pico de casos.

El alcalde Pedro Palacios indicó ayer que ha reiterado su pedido al Gobierno para que el toque de queda se amplíe, se prohíba la venta de alcohol después de las 19:00 y se suspenda la autorización para reuniones ejecutivas y sociales.

El alto índice de movilidad en Cuenca sigue siendo uno de los factores del incremento de contagios. XCA

Molina no cree que se deba regresar al semáforo rojo, pero si solicita que se adopten disposiciones para reducir el incremento de la movilidad, las fiestas de los fines de semana y las aglomeraciones, principales focos de contagio.

Situación actual

En el hospital Vicente Corral Moscoso existen 200 camas de hospitalización, de las que 70 están dispuestas para pacientes con coronavirus que requieren cuidados intermedios, de estas, 10 están libres y serán convertidas unidades de cuidado intensivo (UCI).

En el regional hay actualmente 23 camas UCI de las que 20 tienen respiradores y las otras cuentan con ventiladores descartables que pueden ayudar a solventar las necesidades de pacientes críticos “por unas horas”, dijo Molina.

Indicó que, de llegar a 30 unidades de cuidados intensivos, se cubrirá la capacidad máxima de este servicio en el hospital regional.

El Gobernador del Azuay, Xavier Martínez, informó que se están dando derivaciones al hospital de Azogues, con 7 respiradores que hasta el martes estuvieron llenos. La capacidad se ampliará a 10 camas UCI.

Otra posibilidad es derivar a los pacientes al centro de salud de La Troncal, donde hay respiradores disponibles luego de incrementar su capacidad durante un brote registrado en ese cantón entre abril y mayo.

De acuerdo con Molina, se ha establecido una red local para que pacientes que requieran cuidados intermedios puedan ser derivados a los hospitales de Girón y Paute, lo que permitiría habilitar, de ser necesario, más camas UCI.

También se analiza la posibilidad de enviar pacientes a El Oro y Guayaquil, donde no hay de momento una saturación en los hospitales.

Las camas UCI del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) están llenas. Son en total 20 unidades.

Los pacientes asegurados son trasladados a hospitales privados acreditados como servidores externos, ya que las clínicas aún tienen capacidad para atender pacientes crónicos de COVID.

En un escenario extremo se podría habilitar hasta 200 camas UCI en Cuenca, pero esto demanda de recursos económicos, instalación de equipos, contratación de personal entre otros rubros para los que al momento no existen partidas presupuestarias.

Molina indica que para que esto no suceda se fortalece la atención en triajes, visitas a domicilio, contención comunitaria y mejoras en los hospitales de Morona Santiago para evitar derivaciones a Cuenca.

“Nos estamos preparando para lo peor, lo hemos hecho desde un inicio” afirma Molina, quien considera que la única manera de evitar un escenario catastrófico es el auto cuidado de la ciudadanía.

Fuente: El Mercurio