Cuatro muertes violentas en Cuenca y La Troncal

0
361

El último feriado dejó un saldo negativo en Azuay y Cañar: un indigente murió tras recibir varias puñaladas en una riña, en el Centro Histórico de Cuenca, y otros tres hombres fueron asesinados al estilo sicariato, en el cantón costanero de La Troncal, Cañar.

El primer caso ocurrió la madrugada del 1 de mayo y según las investigaciones el hombre dormía en las gradas de la puerta principal de la Alcaldía de Cuenca. No se conoce con precisión la razón de la pelea, pero la Policía Nacional capturó al implicado y en su poder se encontró un arma blanca.

No obstante, en la audiencia de formulación de cargos, el Juez ordenó su libertad con las medidas sustitutivas. Mediante un comunicado público, el alcalde, Pedro Palacios, dijo que lamenta los hechos y que rechaza categóricamente este acto de violencia. “Exigimos que se indaguen las circunstancias y se determine a él o los responsables de tan repudiable acto”.

Palacios también dijo que el Proyecto Vida de la Municipalidad de Cuenca realiza abordajes permanentes para salvaguardar a las personas en situación de calle, por lo que no se registran seres humanos que duerman en las gradas de la entrada al edificio municipal”.

Ángel y Jorge S., de 35 años y 33 años, y Michael V., de 25, fueron disparados por desconocidos que llegaron en un vehículo y motos hasta la vivienda, ubicada en el sector de Corina del Parral, cantón costanero que limita con la provincia de El Guayas.

El hecho ocurrió este lunes 2 de mayo y en la escena del crimen encontraron 12 indicios balísticos. Según las primeras investigaciones de la Policía Nacional estas personas supuestamente estaban involucradas en la venta de droga. Dos de ellos habrían salido hace poco tiempo de la cárcel y todos eran integrantes de la organización delictiva ‘Alias Junior’.

En medio del dolor de los familiares, los cuerpos fueron llevados a la morgue del hospital Darío Machuca del mismo cantón, para la autopsia. La Policía alertó que esto podría desencadenar más crímenes por venganza.

Fuente: El Comercio