Advierte posibles inundaciones y deslizamientos en Azuay ante eventual llegada de El Niño

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La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos alertó sobre posibles inundaciones, deslizamientos y alteraciones climáticas en varias zonas del Azuay ante la alta probabilidad de que se consolide el fenómeno de El Niño durante los próximos meses.

El coordinador zonal 6 de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, Froilán Salinas, informó que existe un 82 % de probabilidad de que las anomalías registradas en el océano Pacífico se mantengan hasta julio y una probabilidad superior al 95 % de que el fenómeno de El Niño esté presente durante el primer trimestre de 2027.

Según explicó, los monitoreos internacionales evidencian un incremento sostenido de la temperatura superficial del mar, condición que podría generar importantes variaciones climáticas en Ecuador.

«El Niño es una condición que combina cambios oceanográficos y atmosféricos. Lo que estamos observando es una presencia sostenida de temperaturas superiores a lo normal en el Pacífico», indicó.

Salinas señaló que los principales efectos se sentirían en las zonas ubicadas por debajo de los 1.500 metros sobre el nivel del mar, donde podrían registrarse lluvias intensas que coincidirían con la temporada invernal habitual del país.

En el caso de Azuay, los cantones con mayores niveles de vulnerabilidad serían Molleturo, Chaucha, Girón, Santa Isabel, Pucará, Oña y Nabón, territorios donde históricamente se han presentado inundaciones y deslizamientos asociados a eventos climáticos extremos.

«Las lluvias podrían provocar deslizamientos de tierra e inundaciones, especialmente en los sectores más bajos de la provincia», explicó.

Respecto a la cuenca hidrográfica del río Paute y al complejo hidroeléctrico Mazar-Paute-Sopladora, Salinas señaló que existen escenarios variables. Aunque durante los meses lluviosos podría mantenerse un nivel adecuado de aportes hídricos, también se analiza la posibilidad de déficits temporales dependiendo del comportamiento climático en la región amazónica.

El funcionario recordó que el país atravesó una severa sequía durante 2024, situación que provocó incendios forestales y afectaciones en la generación eléctrica. Sin embargo, considera que las condiciones previstas para este año serían diferentes debido a la presencia de humedad asociada al calentamiento del Pacífico.

«No esperamos una situación similar a la de 2024, aunque los efectos del cambio climático obligan a mantenernos preparados frente a escenarios extremos», señaló.

Ante este panorama, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos dispuso que los gobiernos autónomos descentralizados elaboren planes preventivos y de respuesta para enfrentar posibles emergencias relacionadas con inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados al fenómeno.

Finalmente, Salinas recomendó a la ciudadanía mantenerse informada a través de fuentes oficiales, colaborar en la limpieza de sumideros y sistemas de drenaje, y atender las alertas emitidas por las autoridades competentes.