La vía Cuenca-Girón-Pasaje tiene 72 kilómetros afectados por fallas y deslizamientos

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La Cuenca-Girón-Pasaje es una de las vías más afectadas con derrumbes en la provincia del Azuay por la fuerte etapa invernal. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y las municipalidades de Girón y Santa Isabel suman esfuerzos para mantener la carretera habilitada al tránsito vehicular.

La vía -que conecta a las provincias de Azuay y El Oro- además sirve como una de las dos alternativas vigentes para quienes viajan al Guayas. Esto, por las restricciones en horarios y transporte pesado en la Cuenca-Molleturo-El Empalme, otra de las carreteras estatales que presentan graves inconvenientes por las lluvias.

Estado

En un recorrido efectuado el miércoles 17 de marzo del 2021, El Mercurio constató la presencia de materiales que obstruyen algunos tramos de la carretera, y en otros, los trabajos de limpieza ejecutados para disminuir los riesgos de accidentes.

Los inconvenientes inician a la altura del kilómetro (Km) 32, con la caída permanente de rocas de diferentes tamaños. En los km 42 y 49, por ejemplo, se intensifican las molestias al tránsito.

Caída de rocas y tierra en el kilómetro 49. El Mercurio

En las proximidades de los km 51, 55 y 58, sectores Puente Rircay, Lentag y Parque Extremo respectivamente, se agravan los asentamientos existentes desde algún tiempo en la calzada.

Al llegar al km 66, sector El Ramal en el ingreso a la cabecera cantonal de Santa Isabel, se produjo un socavón que afecta alrededor de 20 metros (m) de la carretera. Uno de los tramos que generan más inconvenientes a la circulación vehicular se ubica desde el km 75 hasta el 95 que incluye la falla geológica del km 86 debido a las características rocosas de la zona. En el km 79, por ejemplo, una inmensa piedra bloqueaba la mitad de la vía poniendo en riesgo a los conductores.

Un socavón se produjo a la altura del km 66, sector El Ramal en el ingreso al centro cantonal de Santa Isabel. El Mercurio

En los km 93 y 95, sector de la represa del proyecto hidroeléctrico Minas-San Francisco, se concentraron ayer los trabajos para continuar con el retiro de los materiales que cayeron en estos últimos días. En el km 104, sector Sarayunga, también se presenta un socavón que afecta un costado de la vía.

Para Manuel Quinde, de la cooperativa de transporte de pasajeros Cuenca Express, la circulación vehicular por la carretera es compleja pese a los trabajos de limpieza que ejecutan las autoridades competentes. “En el trayecto desde el km 75 en adelante se presentan muchos derrumbes”.

De la misma manera, Celso Sánchez, de la cooperativa de transporte Azuay, aseguró que le preocupan los derrumbes, sobre todo, de grandes rocas, especialmente en la zona de la represa Minas-San Francisco.

Labor

En la carretera se ejecutan trabajos de limpieza a diario para habilitar el paso en los puntos, donde se ocasionen los derrumbes debido a las lluvias.

Así lo confirmó David Jaramillo, subsecretario zonal 6 del MTOP, quien explicó que está activo un plan de contingencia a nivel provincial para atender todas las vías que resulten afectadas por el invierno. Destacó el trabajo coordinado con los municipios, en este caso, de Girón y Santa Isabel para retirar los materiales que caen en la carretera Cuenca-Girón-Pasaje.

Sobre los socavones en los km 66 y 104, son resultado de unas alcantarillas que no funcionan adecuadamente debido a que por las “grandes lluvias que hemos tenido en la zona, empiezan a colapsar (…). Hemos realizado la evaluación preliminar, donde se plantea construir muros de confinamiento con material filtrante para que no se represe el agua y recuperar la calzada”.

En lo que concierne a los puntos críticos por las fallas geológicas, acotó que no se puede intervenir hasta que no termine el vínculo contractual de un paquete de diez proyectos a nivel nacional que involucra a la Cuenca-Girón-Pasaje.

“Sin embargo hemos realizado ciertas intervenciones como en Lentag y Parque Extremo con la reconformación de calzada bajo administración directa. No podemos hacerlo de forma recurrente porque podemos ocasionar un sobresfuerzo en la calzada y empeorar los daños ”.

Fuente: El Mercurio