El proyecto termoeléctrico El Descanso II, ubicado entre las provincias de Azuay y Cañar, respondió a las recientes denuncias sobre una supuesta vinculación entre su operador, el consorcio Prime, y la empresa estadounidense Progen, actualmente cuestionada por presuntos casos de fraude en contratos energéticos en el país.
Durante una entrevista con radio La Voz del Tomebamba, representantes del proyecto aseguraron que no existe relación alguna con Progen, pese a versiones difundidas en reportajes recientes.
El gerente técnico del consorcio Prime, Juan Pablo Peña, fue enfático: “De ninguna manera existe un vínculo con Progen. Estamos aquí para aclarar esa información y dar tranquilidad a la ciudadanía”.
El proyecto, inaugurado en julio de 2025, aporta 20 megavatios (MW) al Sistema Nacional Interconectado, como parte de las soluciones emergentes ante la crisis energética que atraviesa Ecuador. Según sus directivos, la central opera con normalidad y cumple con los requerimientos del operador nacional de electricidad.
Las dudas surgieron por la participación de una de las empresas del consorcio, vinculada a un empresario que también habría tenido relaciones previas con Progen. Sin embargo, desde Prime se aclaró que esas posibles relaciones son ajenas al contrato vigente y no comprometen la operación de El Descanso II.
Por su parte, el director del proyecto, Richard Medina, señaló que la planta trabaja incluso hasta 24 horas continuas en ciertos periodos, dependiendo de la demanda energética del país, y destacó que la infraestructura —compuesta por 13 motores térmicos— permite sostener el aporte comprometido.
En medio de la polémica, el consorcio también confirmó la existencia de un proceso de arbitraje con la empresa pública Electro Generadora del Austro (Elecaustro) por aproximadamente 5 millones de dólares, relacionado con la interpretación de cláusulas contractuales.
Los voceros insistieron en que el proyecto mantiene su operación “exitosa” y que las versiones sobre vínculos con Progen no tienen sustento en el contrato ni en la ejecución técnica del proyecto.









