La ruptura de una presa deja al menos 65 muertos y más de 400 desaparecidos en el sureste de Brasil

El dique de contención de residuos de la empresa Vela ha liberado miles de metros cúbicos de agua y varias viviendas podrían estar sepultadas.

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La presa de la compañía minera Vale que se rompió este viernes causando una tragedia en Brasil que ha dejado hasta ahora 65 muertos y más de 400 desaparecidos . Estaba clasificada como de bajo riesgo pero de alto potencial de daños, según un informe divulgado este viernes por fuentes oficiales.

De acuerdo con la Agencia Nacional de Aguas (ANA, regulador), la situación de la presa fue clasificada en el último informe de Seguridad de Represas, elaborado por la entidad, a partir de informaciones prestadas por organismos fiscalizadores.

Para el estudio, la ANA, responsable de la gestión de los recursos hídricos de Brasil, remitió un formulario a los organismos fiscalizadores, que declararon la información sobre las presas bajo su responsabilidad.

«En este cuestionario, la ANA preguntó qué represas estarían en situación crítica y la represa que se rompió este viernes no fue apuntada como crítica por la Agencia Nacional de Minería (ANM), responsable de la información de las represas de desecho de mineral», dijo la agencia en un comunicado.

La ANA también informó de que está monitorizando la ola de desechos de la presa, por la preocupación de que ese material alcance la hidroeléctrica Retiro Bajo, y explicó que, de acuerdo con los primeros análisis, otra reserva de esa planta, ubicada a unos 220 kilómetros de la que se rompió, puede contener gran parte de los desechos, algo que la entidad estima ocurrirá «en unos dos días».

La agencia también informó de que está coordinando acciones para el mantenimiento del abastecimiento de agua y su calidad para las ciudades que captan agua a lo largo del Río Paraopeba.

El último informe sobre seguridad de las presas, con datos relativos a 2017, identificó 45 de estas infraestructuras con riesgo de rompimiento.

Según el documento, Brasil tiene cerca de 23.000 presas para diversas finalidades, como generación de energía, acumulación de agua o residuos de minerales, como fue el caso de la que se rompió este viernes.

Según un comunicado de la gobernación del estado de Minas Gerais, al menos siete cuerpos han sido hallados en medio de la lama (lodo) arrojada por el vertido; nueve personas fueron retiradas con vida de la lama y conducidas a hospitales, y cerca de 100 fueron sacadas ilesas de áreas en que habían quedado.

La presa, situada en una mina de hierro en la jurisdicción de Brumadinho, municipio de Minas Gerais (sudeste), se rompió este viernes y un río de lodo con residuos minerales sepultó las instalaciones de la empresa y viviendas en áreas rurales.

Los desaparecidos son en su mayoría empleados de una planta de Vale en la que el vertido sepultó algunas edificaciones ya que, según la gobernación regional, la empresa informó de que tan sólo ha localizado a 279 de los 427 trabajadores con los que contaba en las instalaciones.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tiene previsto sobrevolar la región afectada por el desastre, el cual se produce tan solo tres años después de que la rotura de unos diques de la minera Samarco provocara la muerte de 19 personas en el mismo estado.

Gabinete de crisis

Bolsonaro ha anunciado la formación de un «gabinete de crisis» con ministros y autoridades de Minas Gerais. El mandatario, que por la mañana regresó del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), sobrevolará este sábado la región y dice que evaluará «todas las medidas pertinentes y posibles destinadas a aminorar el sufrimiento de los familiares y de las posibles víctimas».

«No quiero culpar a otros por lo que está sucediendo, pero algo se ha hecho mal a lo largo del tiempo», ha declarado a una radio de Brumadinho.

Las autoridades locales han enviado varios helicópteros para las tareas de rescate. En un vídeo difundido por una televisión de Minas puede verse a una de las aeronaves acercándose a dos personas atrapadas por el lodo hasta la cintura.

Fuente: El Mundo