Compatriotas desconfían de promesas para continuar estudios en Ecuador

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Michael Raza, Adair Echeverría y Wendy Parra son estudiantes ecuatorianos que están a la espera de su lugar en un vuelo humanitario en Polonia, gestionado por la Cancillería de Ecuador. No tienen grandes expectativas por la educación superior en Ecuador.

Michael Raza, de 19 años, llevaba más de un año y medio en Ucrania hasta que el conflicto bélico entre ese país y Rusia le obligó a huir. “Preferí regresarme a Ecuador que morir ahí”, afirmó.

Raza se encuentra desde este 3 de marzo en el aeropuerto de Varsovia, capital de Polonia. Intentó cruzar la frontera para salir de Ucrania por cinco ocasiones durante cuatro días. Finalmente logró pasar por el punto fronterizo de Krakovets.

Ese tiempo fue “de mala noche, no dormir tres días y no alimentarnos bien”, relata el joven que está junto a otros compatriotas.

Raza espera por un vuelo humanitario que lo regrese a Ecuador. “Me acaban de informar que es como un sorteo, no van a entrar todos, la mayoría de gente con mascotas no va a ingresar”, dijo al lamentar que no hay coordinación.

Aún así reconoce que “es un alivio” que la Cancillería haya dispuesto vuelos humanitarios porque la travesía para salir de Ucrania por sus propios medios ha implicado muchos gastos

Michael salió de Ecuador para estudiar Ingeniaría en Mecratrónica. Cursaba el tercer semestre.

“Las oportunidades en Ecuador no son las mejores y en Ucrania estaba más barato”, comenta el joven, quien pagaba alrededor de USD 2 000 por un año de estudios en una universidad privada de Ucrania. Su carrera tiene un periodo de cuatro años.

Sus expectativas no son las mejores respecto a una reinserción en el sistema de educación superior en Ecuador. Los costos aquí, “dependerían muchísimo de la universidad, no es lo mismo estudiar en una pública que en una privada”, agregó.

Sus opciones al momento son buscar la posibilidad de continuar la carrera en Ecuador o volver a empezar de cero. Espera que la Cancillería y la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) “cumplan” el ofrecimiento de ayudar a los estudiantes que retornan.

Wendy Parra tiene 23 años, estudiaba Medicina en Ucrania. Ella también se encuentra en el aeropuerto de Varsovia para retornar a Ecuador en el vuelo humanitario. A su hermana en Ecuador le preocupa que no esté en la lista para viajar.

Adair Echeverría, de 24 años, llegó en septiembre del 2021 a Ucrania para estudiar Arquitectura y cursaba el año de idioma antes de empezar la carrera.

Hoy se encuentra en Varsovia. “Ya estábamos registrados”, dijo con respecto al primer vuelo humanitario, pero deberá esperar al segundo porque no conta en la lista debido “a la mala organización” de las autoridades.

Adair señala que el costo para su carrera en Ucrania es más económico que en Ecuador. Un año de estudios allá está alrededor de USD 2 000. En Ecuador le costaría aproximadamente USD 5 000 solo el semestre.

Destaca que en Ucrania hay más beneficios: aprender otra cultura, más idiomas y posibilidades de progresar. A eso le suma la complejidad de acostumbrarse al sistema educativo de Ecuador que tendrán, en parte él, y otros compatriotas que estuvieron más tiempo en Ucrania.

“Otra parte es si podemos confiar en la Senescyt o en la Cancillería en que se pueda retomar nuestros estudios”, añadió.

Mientras tanto, Álvaro y Carla Quilumbango decidieron permanecer en Lviv y priorizar sus estudios. Ellos ayudan a otros compatriotas a cruzar la frontera, contó su padre.

Fuente: El Comercio