La deuda con los prestadores de servicio del IESS asciende a USD 1,4 billones

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Borre y va de nuevo. En medio de la crisis de falta de medicamentos, los escándalos de corrupción y una deuda de USD 1,4 billones con prestadores de servicios, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) presentó en una rueda de prensa al nuevo gerente del Teodoro Maldonado, Francisco Pérez García.

El funcionario ha admitido que en esa casa de salud existe abastecimiento de insumos del 52% y de medicamentos del 54%. Además, hay 68 camas que están por habilitarse, así como áreas de especialidades como urología que están por empezar a funcionar. Prometió que se procederá a adquirir medicamentos en los próximos días.

Alfredo Ortega, presidente del Consejo Directivo del IESS, dijo al respecto que el Ministerio de Salud ya inició la externalización con 5 300 recetas. Para ello, la entidad debe firmar convenios y prevé sumarse al programa en agosto. “Es un complemento. Los hospitales no perderán la potestad de proveer medicamentos”, dijo.

Una denuncia del presidente del Consejo es que en algunos hospitales del IESS hay recursos, pero no  se ha  hecho la gestión para comprar medicamentos. “He podido analizar pocos casos estos 12 días, siempre hay una excusa, incluso habiendo recursos, y el afiliado no debe pagar las consecuencias porque el director de algún hospital no hizo lo que tenía que hacer”, dijo.

Ortega recordó que el plan de prestadores de servicios se inició en 2010, con el fin de derivar a otros hospitales a algunos pacientes que el IESS no podía atender. “Pero esto se ha distorsionado en el tiempo”, asegura el presidente del Consejo Directivo.

Hay USD 7 000 millones en  contratos, a la fecha. Hay una deuda desde 2010 que no ha podido honrarse, de aproximadamente USD 1,4 billones, y todos los años se incrementa vertiginosamente, alrededor de USD  600 millones al año. “Esto quiere decir que algo no está funcionando bien en el IESS. Se ha desvirtuado el concepto de derivar todo lo que la entidad no podía atender”, explicó y dijo que no debería derivarse todo.

Quienes pagarán, y están pagando, las consecuencias de esa deuda, advirtió, son los prestadores, que hacen importantes inversiones, pero que no cobran. Al respecto, dijo que reunió a ocho hospitales del IESS, habló claro con los directores y pidió que ahora “se hagan cosas distintas”.

Alfredo Ortega ha advertido que no tienen recursos para pagar a los prestadores. “La institución no está preparada para auditar de golpe a todos los prestadores a los que se les debe desde 2010”, dijo.

La semana pasada, el IESS transfirió USD 22 millones a Solca, entidad a la que se le debe USD 100 millones. Este 29 de julio se gestionó otro acuerdo de pago de USD 32 millones. “En lo sucesivo, se gestionará un convenio, para ir pagando esa deuda, la de la junta y de otros prestadores”, dice.

Insiste en que las prestaciones se fueron incrementando vertiginosamente y que los hospitales, en lugar de hacer adecuaciones, prefieren derivar a pacientes.

Fuente: El Comercio