La mañana de este jueves 30 de octubre, habitantes y defensores del agua en la zona de Quimsacocha amanecieron con un nuevo letrero que advertía: “Prohibido el ingreso. Propiedad privada. DPM Ecuador.” La señalización, colocada por la empresa Dundee Precious Metals (DPM), provocó una inmediata reacción del alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, quien dispuso a la Dirección de Control Municipal actuar “de manera inmediata” ante lo que calificó como “un nuevo abuso de la minera”.
El hecho ocurre un día después de que el Gobierno Nacional organizara el Festival Cuenca Natural Flow, evento artístico y cultural desarrollado en el Cuartel Dávalos, que según cifras oficiales reunió a más de 70.000 personas para la presentación del artista colombiano Beéle. Según el gobierno de Daniel Noboa, el festival fue presentado como una jornada por la conservación de los páramos y los recursos hídricos.
Durante el evento, el Ministerio de Ambiente y Energía anunció la declaratoria del Área Protegida Comunitaria Virgen del Rosario, en Azuay, que abarca 2.175 hectáreas de ecosistemas de páramo. Además, se oficializó la declaratoria de 312 hectáreas del Bosque y Vegetación Protectora La Josefina, destinada a garantizar la protección legal y ecológica de una zona clave en la cuenca del río Paute.
Otro de los anuncios fue la creación del Comité Nacional de Coordinación de Reservas de Biosfera del Ecuador, orientado a fortalecer la gobernanza y la gestión integrada de las ocho Reservas de Biosfera reconocidas por la UNESCO, que abarcan más de 23 millones de hectáreas.
Como parte del compromiso ambiental promovido durante el festival, el Gobierno anunció que cada asistente sembrará una planta nativa de páramo, perteneciente a una de dos especies seleccionadas, lo que representa 70.000 nuevas plantas que fortalecerán los ecosistemas de montaña mediante procesos planificados de reforestación.
Sin embargo, la colocación de los nuevos letreros en Quimsacocha por parte de DPM ensombreció el ambiente posterior al evento. Zamora denunció que el predio donde fueron colocados los anuncios está revertido y en conflicto, por lo que no existe un propietario definido hasta que la justicia determine la titularidad. Además, indicó que la minera no cuenta con permisos municipales para instalar señalética en el área.
“He dispuesto que se proceda en norma contra este nuevo abuso de la minera con las clausuras correspondientes. Entiendan señores de la minera, ni ustedes ni nadie va a tocar Quimsacocha, nadie”, enfatizó el alcalde en un pronunciamiento público.
La acción generó rechazo entre colectivos y comunidades del Azuay, que reiteraron su oposición a cualquier tipo de actividad extractiva en los páramos de Quimsacocha —también conocidos como Loma Larga—, considerados una fuente vital de agua para Cuenca y otras zonas del Austro ecuatoriano.










