Decenas y centenares de fieles acudieron este miércoles 18 de febrero de 2026 a la Catedral de la Inmaculada Concepción para participar en la imposición de la ceniza, rito que marca el inicio de la Cuaresma dentro del calendario litúrgico de la Iglesia Católica.
Desde tempranas horas de la mañana se registraron largas filas en el principal templo de la ciudad. Las eucaristías se desarrollaron de manera continua durante la jornada, en medio de una alta concurrencia de creyentes que acudieron para recibir la ceniza como signo de fe y reflexión.
La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Cuenca, Marcos Pérez Caicedo, quien explicó que el Miércoles de Ceniza da inicio a los 40 días de preparación hacia la Pascua.
“El tiempo cuaresmal es una invitación a la conversión, a volvernos a Dios mediante la oración, el ayuno y la vida comunitaria”, señaló el prelado, citando además el mensaje del Papa para este año, que exhorta a fortalecer relaciones fraternas y evitar palabras hirientes.
Durante la homilía se recordó que la imposición de la ceniza no es un rito simbólico sin significado, sino un llamado a la humildad y a la conversión. Las frases tradicionales que acompañan el gesto —“Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”— invitan a la reflexión personal y espiritual.
Pese a trabajos de mantenimiento en una de las cúpulas del templo, lo que redujo parcialmente el espacio interno, la asistencia fue masiva, reflejando la arraigada tradición religiosa que caracteriza a la capital azuaya.
La jornada marca así el inicio del camino hacia la Semana Santa, una de las celebraciones más importantes para la comunidad católica.









