Imputado por espiar a Assange le acusa de montaje para evitar su extradición

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David Morales, dueño de la empresa española UC Global, aseguró este viernes ante un juez que las acusaciones en su contra sobre un supuesto espionaje a Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres son un montaje del fundador de WikiLeaks para evitar que lo extraditen a Estados Unidos.

La empresa UC Global se ocupó de la seguridad de la sede diplomática ecuatoriana en Londres entre 2015 y 2018, durante parte de los siete años que Assange estuvo asilado en esa legación, protegido por el Gobierno del entonces presidente ecuatoriano Rafael Correa.

El fundador de WikiLeaks fue sacado del edificio el 11 de abril de 2019 por la policía británica después de que el actual Ejecutivo ecuatoriano de Lenín Moreno le retirara esa protección diplomática y actualmente está encarcelado en el Reino Unido a la espera del resultado del juicio de extradición a Estados Unidos, que comenzará el 24 de febrero.

Morales, que fue detenido el pasado 17 de septiembre y puesto posteriormente en libertad con medidas cautelares, declaró hoy ante el juez de la Audiencia Nacional española José de la Mata, a petición propia, “para aclarar y desmontar la teoría conspiratoria” de Assange, según indicó a la prensa.

El dueño de UC Global insistió en que, con la querella en su contra, Assange pretende “poner una zancadilla” para evitar su extradición a Estados Unidos y que en ese montaje han participado exempleados y un exsocio de su empresa “por venganza”, después de que los despidiera “por actos de malversación”.

Ante el juez, según su defensa, que pedirá el archivo de la causa, Morales aportó fotografías -procedentes del circuito interno de grabación de la Embajada- que supuestamente mostrarían al fundador de Wikileaks instalando él mismo las cámaras, lo que desmontaría que fueron manipuladas.

También entregó correos de varios cargos de Ecuador, como el embajador o personas del Servicio de Inteligencia, en los que supuestamente se pedía a la empresa la instalación de cámaras y micrófonos, si bien finalmente no se llegó a efectuar.

Según Morales, estas peticiones se fundaban en que se habían detectado vínculos entre Assange y presuntos delincuentes o personas que podrían perjudicar al Gobierno de Ecuador y que se trataba de evitar que se pudiesen cometer delitos en el seno de la embajada.

Pero, de acuerdo con su versión, como Assange cortó relaciones con esas personas, no se llegó a realizar ninguna acción.

Morales negó además haber viajado a Estados Unidos cada quince días -como indicaba Assange en la querella- y afirmó que hizo “nueve o diez” viajes a lo largo de tres años porque la empresa tenía clientes en diferentes países.

El dueño de UC Global está siendo investigado tras la admisión a trámite de una querella interpuesta por Assange, cuya defensa coordina el exjuez español Baltasar Garzón.

El pasado 20 de diciembre Assange ratificó por videoconferencia desde Londres el presunto espionaje que sufrió en la embajada en una operación “eventualmente coordinada por Estados Unidos”.

Los abogados de Assange también denunciaron seguimientos a Garzón durante un encuentro en Madrid con Rafael Correa, en 2017, y la elaboración de informes sobre esos seguimiento.

Fuente: El Mercurio