USD 12,5 millones de pérdidas en bares y restaurantes

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La Asociación de Bares, Restaurantes y de Entretenimiento Turístico y Cultural de la ciudad de Cuenca, ABRE, estima en 12,5 millones de dólares las pérdidas registradas durante la cuarentena en el marco de la emergencia sanitaria, decretada el pasado 17 de marzo por el covid-19.

En este sentido, la organización se mostró en desacuerdo con el Comité de Operaciones de Emergencias, COE, Cantonal que la tarde del viernes pidió de manera formal al COE Nacional, modificar tres de las resoluciones emitidas el pasado 29 de junio.

Estos pedidos se relacionan con reducir la restricción de movilidad. Es decir, que el toque de queda sea de 19:00 a 05:00. Además, prohibir la venta de licor en ese mismo horario y, finalmente, suspender la autorización de reuniones sociales y ejecutivas con un máximo de 25 personas.

“Solicitamos que las resoluciones tomadas por el COE Cantonal de Cuenca no sean consideradas, como sector turístico no podríamos continuar con las medidas que pretenden que se aprueben en el COE Nacional (…) es imposible mantener el aislamiento total por más tiempo; el virus no se va a ir y debemos aprender a convivir con él, desacelerando su propagación con higiene, disciplina y respeto a las normas vigentes”, señaló ayer la asociación en un comunicado.

Luis Sanmartín, integrante del directorio de ABRE, señaló que el sector genera alrededor de 50 millones de dólares al año. “Vamos (de cierre) una cuarta parte del año, las pérdidas bordean los 12,5 millones de dólares”, señaló.
Agregó que uno de los problemas de fondo son los créditos, porque la banca no se detiene en los cobros y se acumulan los intereses. A esto se suma el pago de servicios básicos.

Otro de los problemas que mencionó es la pérdida de empleos. “Según el catastro del Ministerio de Turismo hay unos 1.200 establecimientos (entre bares y restaurantes) y en promedio cada local tiene siete empleados, es decir, son 7.000 personas y el 80 por ciento ha quedado en el desempleo”, agregó.

Precisó que hay otro tipo de catastro que levanta el SRI y en ese bordean los 5.000 locales en el Azuay.
Sanmartín manifestó que la propuesta es que se haga una diferenciación entre sectores ya que su gremio vive del turismo y habría un desincentivo si un turista acude a las 19:00 a un local y “se encuentre con todo cerrado”.

Dentro de ABRE, que suma 45 establecimientos, se ha dado el cierre definitivo de 15 de ellos a causa de la crisis sanitaria.
César Pacheco, propietario de un local en el Centro Histórico lamentó que se dé el despido de empleados. “Si no tenemos trabajo qué hacemos”, se preguntó.

Actualmente los bares y restaurantes permiten un aforo de 30 por ciento de su capacidad y cumplen los debidos protocolos de bioseguridad que incluyen limpieza del calzado, desinfección de ropa, colocación de alcohol en las manos, uso de mascarilla, toma de la temperatura y distanciamiento físico. Los menús se entregan de forma virtual y si son físicos se realiza una adecuada desinfección después de cada uso.

El COE Cantonal tiene limitaciones en sus competencias por Mandato Constitucional sobre las restricciones a los derechos a la libertad de tránsito, libertad de asociación y reunión, debido a que están atribuidas mediante Decreto Ejecutivo al COE Nacional.

Resolución
En la resolución emitida el viernes, el COE Cantonal decidió continuar en el color amarillo del semáforo epidemiológico y además pidió al COE Nacional modificar las tres resoluciones antes mencionadas.

El alcalde Pedro Palacios puntualizó que las modificaciones están motivadas por la limitada capacidad identificada en los dos hospitales centinela que atienden los casos positivos de covid-19, los factores de comportamiento de la población respecto a la movilidad y el desarrollo de actividades grupales en los espacios públicos.

Según el reporte del Ministerio de Salud emitido ayer, en la provincia del Azuay se registran 1.917 casos de covid-19, de estos, 1.672 están en el cantón Cuenca.

Desde el COE Cantonal se hizo un llamado a mantenerse en alerta, extremar la precaución y cuidar las medidas de seguridad.

Fuente: El Tiempo