Tres profesionales cuencanos se abren campo en la LigaPro Serie A

0
1302

Los tres formarían un buen cuerpo técnico, pero la falta de oportunidades en su tierra natal los llevó a buscar nuevos horizontes por distintos caminos. Los cuencanos Paúl Vélez, Tyrone Plaza y Carlos Campoverde serán parte de la LigaPro Serie A 2021 en diferentes clubes y desde su respectivo campo de acción.

Paúl Vélez, de 49 años, tenía 26 cuando el Deportivo Cuenca le abrió las puertas para que ayude a formar futbolistas. La experiencia adquirida durante ocho años le permitió dar el salto al profesionalismo con importantes e históricos resultados.

Fue vicecampeón de la Serie A con el Expreso Austral (2009), ascendió al Técnico Universitario a la Serie A (2011), clasificó a Liga de Loja a una Copa Sudamericana (2012) y con el Macará: ascendió a la Serie A (2016), clasificó a la Copa Libertadores (2017, 2019) y a la Copa Sudamericana (2018, 2020). En 2021 buscará acrecentar sus éxitos como director técnico del Delfín SC.

Asistente técnico

Tyrone Plaza, de 29 años, será el asistente técnico del español-argentino Pablo Trobbiani en el Olmedo. El año pasado, después de trabajar en Toreros FC, los dos mostraron sus credenciales en la parte final de la segunda etapa de la Serie A con Liga de Portoviejo.

Dirigieron siete partidos con un saldo de tres victorias, dos empates y dos derrotas. Por terceros resultados el equipo terminó descendiendo a la Serie B. En poco tiempo cambiaron el chip de un equipo que empezaba a perder protagonismo.

“Hablarles directo, sin mentiras, eso es lo que les gusta a los jugadores, ponerles los puntos claros desde el inicio y los entrenamientos, creo que uno demuestra siempre con trabajo a los jugadores y allí es donde uno se les gana”.

Plaza nació en el barrio El Vecino, siempre soñó ser entrenador y llegar a la Primera Categoría. Con ese propósito viajó a Guayaquil para conseguir el título de director técnico. En 2017 hizo las prácticas profesionales en la reserva del Barcelona SC.

“Allí le conocí al profe Pablo, él habló con Beto, en ese entonces vicepresidente del Club, y después de las prácticas, a los tres meses me hicieron un contrato. Les gustó la manera como trabajaba, me adapté muy rápido a su metodología y es allí donde él empezó a tenerme confianza”.

Los dos congenian en el estilo de juego. Plaza destaca de Trobianni que le gusta que su equipo busque siempre el arco rival. “Normalmente le gusta jugar el 4-3-3, un equipo dinámico, intenso, con mucha movilidad, que juegue el mayor tiempo en campo rival y que recupere la pelota lo más pronto posible”.

Para el joven entrenador los sueños se cumplen con esfuerzo y trabajo. “A veces uno dice: no hay la oportunidad, no se nos da la chance, pero si uno no demuestra de qué está capacitado, no se sigue preparando y más que todo si uno no sueña y no cree, no se cumplen los objetivos”.

Preparador de arqueros

Carlos Campoverde, de 45 años, dice tomar con profesionalismo, responsabilidad y seriedad su regreso al balompié ecuatoriano como preparador de arqueros dentro del cuerpo técnico del Orense SC que encabeza el argentino Patricio Lara. Los dos vuelven a trabajar juntos después de 15 años. En 2005 salieron vicecampeones con Deportivo Cuenca en la Serie A.

“Campeche” fue artífice del buen nivel que mostró Rolando Silva y que lo llevó a erigirse como figura en algunos compromisos de la parte final de la LigaPro 2020. “Es un chico de muy buenas condiciones, muy humilde y creo que este año va a dar mucho de qué hablar”.

Para el profesional cuencano, el aspecto psicológico es fundamental en la preparación de un deportista. En ese sentido considera dañino el trabajo repetitivo y con demasiada carga. Está convencido que se puede ser más efectivo desarrollando un plan más específico en el que se tome en cuenta al rival que se va a enfrentar.

Campoverde regresó al Ecuador después de ampliar su experiencia en los chilenos Cobreola, Unión San Felipe, Huachipato; en los bolivianos Sport Boys, Bolívar con el cual se proclamó campeón en 2019; y en el peruano Binacional.

Es el único preparador de arqueros del Ecuador en tener un amplio currículum internacional. Si algo lamenta es no poder compartir todo lo aprendido en el club de su ciudad natal. “Creo que uno no es profeta en su tierra y prácticamente tiene que salir para que otra gente mire y valore tu trabajo”.

Fuente: El Mercurio