Fiscal del Azuay se refirió a un nuevo presunto femicidio en Cuenca

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La mañana de este 3 junio del 2022 Leonardo Amoroso, Fiscal provincial del Azuay, en una entrevista con radio La Voz del Tomebamba dio detalles de las investigaciones preeliminares de un nuevo presunto femicidio en Cuenca.

Amoroso informó sobre el hallazgo del cuerpo de la víctima, quien deja dos menores de edad en la orfandad. Hoy se formularán cargos contra Rafael I. de 28 años como principal sospechoso, informó el Fiscal provincial del Azuay.

Tania Priscila Calle Coronel, de 32 años estaba reportada como desaparecida desde el 30 de mayo. Ella vivía en la casa de su madre en el barrio de Quinta Chica con sus dos hijos. En la noche anterior llegó su cuñado, quien vivía en el cantón azuayo de Santa Isabel y se quedó en la habitación de su esposa, hermana de la víctima.

Según el fiscal de Azuay, Leonardo Amoroso, al parecer su cuñado esperó que los hijos de Calle, de 13 y 15 años, se marcharan al colegio para atacarla con golpes y un martillazo en la cabeza. La Fiscalía aún no revela la causa del asesinato.

Al parecer el hombre planificó el crimen porque tras acabar con la vida de su cuñada lavó el cuerpo y limpió la escena. Conocía de estos procedimientos porque cursaba la carrera de veterinaria en una universidad. También habría llamado a su compañero que tiene un auto para pedirle que le ayude con una carrera para arrojar los restos de unos perros y gatos que había sacrificado, para vender sus esqueletos a otros estudiantes.

El cadáver de Calle había sido envuelto en una sábana y colcha dándole la forma de maleta. Ese bulto fue el que metieron en la cajuela, pero antes los jóvenes se dirigieron a la universidad a rendir un examen universitario.

Tres días después de su desaparición, la tarde de este jueves 2 de junio del 2022 fue encontrado el cuerpo de Tania Priscilla Calle en el sector de Molinopamba, perteneciente a la parroquia rural de Ricaurte, al norte de Cuenca.

La familia empezó una búsqueda activa de Tania Calle. Al revisar la habitación, la madre encontró máculas rojas en la cama de su hija, lo que le hizo sospechar que algo grave había ocurrido. La Fiscalía confirmó que era sangre humana. Además, los vecinos contaron que la mañana de ese 30 de mayo escucharon gritos de auxilio que provenían de la vivienda, que más tarde un vehículo rojo estuvo estacionado afuera e identificaron al familiar (cuñado).

Cuando la Policía identificó el auto de color rojo, mediante las grabaciones de las cámaras de video vigilancia, el propietario fue llamado a rendir su versión y contó todo lo que hizo con su compañero y el sitio, en donde lanzó el bulto.

Al día siguiente -31 de mayo- Rafael I. había regresado al sitio para intentar enterrar el bulto, al pie de la quebrada, en un sitio con maleza, pero lo dejó a medias.  Así fue como –tras el testimonio del compañero- las autoridades de la Fiscalía y Dinased encontraron el cadáver, la tarde del jueves 2 de mayo del 2022. Estaba maniatado y comenzando el estado de descomposición.

El fiscal Amoroso dijo que el dueño del vehículo fue puesto en libertad porque presentó las pruebas de que nada tuvo que ver con el asesinato y que esa mañana estuvo en una cita médica, en un dispensario público.

La misma tarde del jueves 2 de junio, horas después de realizar el levantamiento del cadáver, fue detenido el supuesto autor del crimen. Para esta tarde está prevista la audiencia de formulación de cargos.  La autopsia revelará la causa de su muerte, mientras la familia está consternada por lo ocurrido. La Policía encontró en la casa del padre del acusado el martillo con el que supuestamente se cometió el crimen.

Este es el cuarto caso que se suma a los últimos femicidios registrados entre el 5 y 30 de mayo de este año en la provincia del Azuay. El fiscal Amoroso dijo que se abrió la investigación por femicidio. En el lapso de 25 días se han registrado cinco casos de este tipo de delito, de los cuales tres ocurrieron en Cuenca.

El delito de femicidio está tipificado y sancionado en los artículos 141 y 142 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), con privación de libertad de veintidós a veintiséis años.