En medio de las tensiones por el desarrollo de la mina a gran escala Loma Larga, en Azuay, la ministra de Energía y Minas, Inés Manzano, dispuso a la empresa concesionaria Dundee Precious Metals (DPM) difundir el plan de manejo ambiental del proyecto de oro, plata y cobre.
Manzano envió un oficio al representante legal de DPM, Guillermo Salgado, este miércoles, 6 de agosto, indicando los lineamientos para la publicación del plan:
La ministra de Energía y Minas, Inés Manzano, aseguró en su cuenta de X que su gestión prioriza la legalidad, la protección del agua y la transparencia. En su publicación recordó que, durante su período como ministra de Ambiente, en noviembre de 2024 se incorporaron 41.820 hectáreas de páramo y humedales del Azuay al Refugio de Vida Silvestre Machángara-Tomebamba, como una acción concreta para proteger zonas de recarga hídrica.
Sin embargo, ese mismo día, mediante el Oficio Nro. MEM-MEM-2025-0431-OF, el Ministerio de Energía y Minas, bajo su firma, notificó a la empresa Dundee Precious Metals Ecuador (DPMECUADOR S.A.) que el proyecto Loma Larga ya cuenta con Licencia Ambiental bajo el régimen de gran minería, pero que el inicio de sus actividades queda suspendido temporalmente. La suspensión responde al cumplimiento del principio de transparencia previsto en el Código Orgánico Administrativo.
El Ministerio dispone que, antes de iniciar operaciones, la empresa debe publicar el Plan de Manejo Ambiental aprobado, cumpliendo ciertos requisitos:
– Que la información sea didáctica y de fácil comprensión para la ciudadanía, – Que se detallen las medidas para la protección del recurso hídrico,
– Y que dicha publicación esté disponible en línea para el acceso público.
Una vez cumplido este proceso, el inicio de actividades podría autorizarse, salvo que se presente una impugnación fundamentada que demuestre que la ejecución del proyecto causaría un daño mayor al interés público, como lo permite el artículo 229 del Código Orgánico Administrativo.
El proyecto Loma Larga ha generado fuerte resistencia en la provincia del Azuay, por su ubicación en ecosistemas de páramo considerados fuentes de agua estratégicas para Cuenca y otras localidades. La ciudadanía, autoridades locales y colectivos ambientales han cuestionado el avance del proyecto pese a su potencial impacto en zonas de recarga hídrica.
Fuente: El Universo










