No tener casa en la campaña del ‘Quédate en casa’

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Aplicar el lema ‘Quédate en casa’, que se promueve en la campaña para frenar la propagación del covid-19, es complicada para muchos, pero resulta imposible para quienes no tienen un hogar donde quedarse.

Entre ellos está Jonathan (nombre protegido), un colombiano que estaba radicado en Perú y que decidió volver a su natal Cali, pero el decreto de cumplir la cuarentena y quedarse en casa lo sorprendió en Cuenca.

Dedicado al comercio ambulante en el vecino país del Sur llegó a Cuenca hace unas tres semanas y empezó a vender caramelos. Estaba juntando dinero para el pasaje de retorno a Colombia, pero lo poco que tenía lo invirtió en comida.

El confinamiento de la ciudadanía, el toque de queda y las restricciones complican la situación de Jonathan que vivía de la venta diaria de caramelos.
Sin zapatos y con lo que apenas tiene puesto encima soporta las inclemencias del clima. La fuerte lluvia de la tarde del sábado lo obligó a buscar un lugar para guarecerse y junto a Jaime y Esteban, sus compañeros de viaje decidieron quedarse en el portal de una vivienda en el sector de Todos Santos.

“Nos mantenemos con la venta de caramelos pero lo que teníamos nos hemos gastado en comida, ahorita estamos en cero, no tenemos ni caramelos, ni dinero”, dice Jonathan apesadumbrado.

Jaime, también originario de Colombia, y Esteban de Venezuela intentan cumplir al menos con el uso de mascarillas que han recomendado las autoridades sanitarias. Parte del poco dinero que tenían lo destinaron para comprar las mascarillas, que además, “subieron de precio”, lamenta el hombre.
“Sí nos preocupa esto del coronavirus, pero más nos preocupa que no tenemos ya dinero para sobrevivir”, lamentan.

Otro lugar donde se observa a personas sin hogar es la Feria Libre. Un hombre duerme en una vereda cobijado por la cornisa de una casa que lo protege del aguacero pero no del frío.

Otro de los colectivos vulnerables ante la pandemia son los vendedores ambulantes. Josefa (nombre protegido) vende limones en una de las calles de Cuenca. Llegó desde Venezuela hace un año junto a toda su familia: Ocho adultos y siete menores. No ha dejado de trabajar pero trata de cumplir con el uso de mascarillas, de guantes y del gel antiséptico.

Acción
El Ministerio de Inclusión Económica y Social por su parte ha habilitado en el cantón Cuenca, de conformidad con los protocolos de emergencia que se manejan a nivel nacional, dos centros provisionales de personas en tránsito.

“Hemos dispuesto dos puntos, uno en la parroquia Totoracocha y otro en la zona de El Paraíso inmediaciones que son de propiedad del MIES donde se ha generado una adecuada distribución de las personas. En el primer lugar está el grupo más joven porque las condiciones se prestan para ello y en la zona de El Paraíso, que se habilitó el sábado, están familias y personas adultas”, explicó Ruth Caldas, coordinadora zonal del MIES.
Los sitios tienen una capacidad para 70 personas y actualmente están ocupados en un 40 por cien

to. Ahí reciben alimentación sin costo alguno y además está prevista la implementación de actividades diarias por parte del equipo técnico del MIES.

“Hemos recibido personas que están en movilidad, sobre todo, extranjeros que acaban de llegar a la ciudad y se encontraron con esta situación y no tienen ni conocidos, ni familiares. Algunos estaban durmiendo en las orillas de los ríos, otros son jóvenes que por temas culturales estaban en la ciudad y no han podido movilizarse y, lamentablemente, tenemos un caso de violencia intrafamiliar, una mujer en estado de gestación que está en uno de nuestros albergues y se le ha dado la atención que corresponde”, enfatizó Caldas.

En estos lugares se aplican las normas técnicas recomendadas por las autoridades de Salud. El acceso es a través del MIES, del ECU-911 y de la Municipalidad de Cuenca mediante el Consejo Cantonal de Protección de Derechos. Un universo real de personas que no tienen su hogar es difícil de definir con exactitud debido a que son personas en movilidad, de paso en la ciudad.

Fuente: El Tiempo