Ministerio de Salud de Ecuador continúa aplicando dosis de refuerzo de AstraZeneca

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Desde el pasado 1 de diciembre, el Ministerio de Salud de Ecuador abrió la vacunación de refuerzo a la población mayor de 18 años ante la aparición de la variante ómicron del SARS-CoV-2, que ocasiona el COVID-19.

Si bien aún hay aspectos que se están descubriendo de esta variante, la Organización Mundial de la Salud ya la catalogó como de preocupación ante las mutaciones que registra.

Una de las medidas que se están aplicando es acelerar la vacunación para aquellas personas que aún no se han administrado una dosis o reforzar a las que ya cumplieron seis meses de la segunda. Sobre la decisión de colocar la vacuna AstraZeneca como refuerzo, varias personas han pensado que se debe a un amplio stock de dosis en el país. Sin embargo, de acuerdo con información colocada en el Observatorio Social del Ecuador al país han arribado 4′429.210 dosis de AstraZeneca hasta el 16 de noviembre pasado y según el vacunómetro estatal ya se han colocado3′148.652 dosis (entre primeras, segundas y de refuerzo) hasta el 7 de diciembre, es decir, que aún hay un stock de un poco más de 1,2 millones de dosis.

La dosis de refuerzo con AstraZeneca se colocará a quienes ya superaron los seis meses al recibir la segunda dosis de Pfizer, Sinovac, Covishield, Moderna, Novavax, Sputnik V, Sinopharm, Covaxin, Anhuei Zhifei Longcom, así como la propia AstraZeneca; una dosis de Sputnik Light y tres dosis de Abdala.

En el caso de los vacunados con Janssen/Johnson recibirán dosis de refuerzo de Pfizer; en cambio, con CanSino recibirán la misma vacuna. “Las personas mayores de 12 años con inmunosupresión recibirán una dosis de refuerzo de acuerdo con el esquema homólogo; es decir, con la misma vacuna que recibieron anteriormente”, especificó el ministerio en un comunicado.

También se recomienda aplicar dosis de refuerzo con Pfizer o Sinovac a aquellos que tengan antecedente de una enfermedad trombótica, tal como trombo-embolismo pulmonar, trombosis venosa profunda, accidente cerebrovascular, isquemia mesentérica certificada por un médico especialista.

El doctor en medicina y Ph. D. en Farmacología Enrique Terán despeja varias dudas que tienen los ecuatorianos sobre el proceso de refuerzo y la vacuna de AstraZeneca:

¿Por qué en Ecuador se está colocando como dosis de refuerzo la vacuna de AstraZeneca?

Hubo bastante polémica con respecto a la vacuna de AstraZeneca, el país se vio involucrado en esa polémica de la seguridad que podría tener la vacuna y en la época de mayor vacunación la gente inclusive no quería recibir AstraZeneca… La explicación por detrás es que de la evidencia que tenemos, que siempre termina siendo insuficiente, cuando nosotros queremos potenciar al sistema inmunológico “es mejor” o es más efectivo intercambiar vacunas entonces quienes recibieron dos dosis de Pfizer pueden recibir una tercera dosis de Pfizer, pero aparentemente si se pone una tercera dosis diferente que puede ser AstraZeneca, que puede ser Johnson & Johnson la respuesta de la memoria inmunológica es mayor que si recibiera la misma vacuna. No es algo formal, es decir, no se tiene que hacer mandatoriamente el intercambio de vacunas pero parece ser que puede resultar una estrategia mejor. Entonces la gente puede preguntar y qué pasó si yo recibí dos de AstraZeneca qué me van a poner, la lógica indicaría que debe recibir Pfizer para que justamente se dé este fenómeno de potenciación mayor, pero es algo todavía hipotético, no es algo establecido y por lo tanto cualquier dosis de refuerzo que se pueda recibir va a producir una respuesta positiva en la memoria.

Sobre este punto, el Ministerio de Salud, en sus lineamientos indica que los estudios clínicos evidenciaron que aquellos que recibieron dos dosis de una vacuna inactivada (CoronaVac) y luego el refuerzo con AstraZeneca presentaron niveles más altos de IgG contra RBD, además de mayor actividad neutralizante contra variante original y las emergentes. Menciona que un estudio en Chile demostró que colocar como refuerzo cualquiera de las tres vacunas (Pfizer, AstraZeneca y Sinovac) lograba aumentar la efectividad contra la enfermedad y hospitalización en forma significativa.

En cambio una dosis de refuerzo de AstraZeneca para quienes recibieron las dos anteriores inducía “anticuerpos a un nivel que se correlaciona con una alta eficacia después de la segunda dosis y aumenta las respuestas de las células T”.

¿Cuál es la diferencia entre tercera dosis y dosis de refuerzo?

La lógica por detrás es que no todas las vacunas tenían un esquema de dos dosis originalmente, por ejemplo, la vacuna de Johnson & Johnson en Estados Unidos era una sola dosis nosotros tenemos la vacuna de CanSino que se usaba aquí en el país de una sola dosis y hay en desarrollo algunas vacunas que son de tres dosis, entonces hablar de tercera dosis generaría una cierta confusión de que únicamente y exclusivamente quienes han recibido un esquema de dos dosis deberían recibir la misma por eso se decidió más bien poder estimar que nosotros tenemos una dosis de refuerzo… Es altamente probable que este concepto de dosis de refuerzo tenga que hacerse periódicamente y por ende nosotros por lo pronto parecería que vamos a tener que recibir cada seis meses una dosis de refuerzo, idealmente si es que las vacunas se optimizan podría ser que tengamos que recibir un refuerzo anual como está sucediendo con la influenza.

¿Tendré reacciones adversas como coágulos al ponerme la vacuna de AstraZeneca?

Existe por supuesto una subjetividad en este tipo de procesos, hay gente que dice ‘yo cuando me puse Pfizer no me pasó absolutamente nada y ahora que me puse el refuerzo de AstraZeneca me golpeó muchísimo, tuve malestar impresionante’. No hay una razón lógica por la cual colocarse la dosis de refuerzo produzca una reacción adversa mayor que la que se hubiera tenido si es que fue la primera o la segunda dosis que se recibió; entonces ahí hay que hacer un llamado a la tranquilidad de la población que no tiene por qué sugestionarse que le va a asentar mal una dosis de refuerzo de AstraZeneca.

El Ministerio de Salud especificó que la dosis de refuerzo de AstraZeneca para aquellos que recibieron antes la misma vacuna fueron menos reactogénicas que las dos primeras. Además se explicó que la tasa de reporte de trombocitopenia inmune trombótica inducida por vacuna fue de 8,1 por cada millón de vacunados en primera dosis y 2,3 por millón de vacunados tras la segunda dosis.

¿Por qué es mejor un esquema de vacunación heterólogo?

De lo que nosotros entendemos es que el sistema inmunológico no logra generar una respuesta sostenida frente al SARS-CoV-2, utilizar diferentes tipos de plataformas, es decir, que sean vacunas de diferente fabricación puede generar una mejor respuesta y quizás un poco más duradera. Eso solo se verá a lo largo del tiempo, pero la hipótesis es que al cambiar por ejemplo Pfizer que es ácido nucleicos, pero AstraZeneca es vector, entonces al cambiar de esa plataforma puede ser que el sistema inmunológico reaccione mejor y pueda perdurar durante más tiempo. Habrá que ver porque no se sabe exactamente qué pasa si se colocan dos de ácido nucleicos, si se ponen, por ejemplo, Pfizer y Moderna también se genera mejor respuesta, pero no hay evidencia suficiente todavía; eso recién se verá de aquí a cuatro o seis meses lo que ha pasado con estos refuerzos.

¿Por qué a los de CanSino sí se les coloca la misma vacuna?

Porque al igual que sucede con la vacuna de Johnson & Johnson como era monodosis entonces el fabricante dice: ‘hemos hecho los estudios y si usted se aplicó solo una al ponerse la segunda actúa como el booster que tenía las vacunas de dos dosis’; entonces le va a dar mejor resultado aplicarse segunda dosis de la misma con la única diferencia que ha habido una separación mayor entre primera y segunda dosis, pero le va a dar el resultado equivalente. Hay unos estudios de la vacuna de Cansino que cuando se aplica cuatro o seis meses después alcanza una protección cercana al 90 %, mientras que la una sola dosis estaba con una eficacia alrededor del 68 %.

¿Vacunarse nos va a proteger contra la variante ómicron o las nuevas que surjan?

Sí, nos va a proteger indudablemente lo que no hay certeza todavía es qué tanto baja la protección contra ómicron porque contra delta nosotros vimos una significativa disminución. La gran mayoría de las vacunas bajaron la protección versus delta casi el 40 %, eso hace que obviamente el riesgo sea ligeramente mayor, pero con ómicron todavía no tenemos una certeza. Al principio se hablaba que los casos reportados habían sido en personas vacunadas por completo. Ahora que ha aumentado el número de casos ya no hay tanta certeza y parece ser que afecta más por supuesto a los no vacunados que a los vacunados, pero no hay un número todavía concreto de que en qué magnitud baja la protección de las vacunas frente a ómicron.

En el caso de ómicron parece ser que es mucho más marcado que la enfermedad natural no brinda suficiente protección, entonces quien tuvo la enfermedad no puede sentirse tranquilo que va a estar protegido de esta nueva variante y ahí que (es necesario) reforzar, que es preferible colocarse la vacuna para mejorar la protección. Quienes están vacunados al momento con dos dosis en teoría están protegidos contra la variante original contra la nativa, pero conforme siguen apareciendo estas nuevas variantes vuelve a ponerse en riesgo; al mismo tiempo como parece ser que la memoria inmunológica va cayendo esa persona empieza a perder esa protección, por eso la recomendación para el país en general es aumentar el número de vacunados globales. Hay que seguir insistiendo que nos conviene que más gente esté vacunada porque mientras más gente está vacunada por completo, con las dos dosis, menor posibilidad de circulación de virus en el ambiente y por lo tanto menos peligrosidad. Y para quienes ya van cumpliendo más de seis meses es el llamado de esta dosis de refuerzo para mantener fresco su sistema inmunológico y que no se pongan en riesgo de una infección nueva porque no tenemos todavía un buen número de gente vacunada.

¿Qué lecciones nos ha dejado estos dos años con COVID-19?

No cabe duda que gracias a la vacunación se ha controlado en gran medida la mortalidad. Los indicadores que tenemos de muertes en exceso de ocupación de camas de UCI, etcétera, dan cuenta de que la vacuna funciona. Indudablemente el aparecimiento de estos, llamemos estas alertas, como ómicron nos hacen también entender que no es un fenómeno espontáneo porque alguien podría decir: ah sí, pero después de dos años ya el virus solito se atenuaba y no hacía falta tanto lío; el aparecimiento de estas nuevas variantes nos hace ver que la cosa todavía no se ha controlado espontáneamente.

Fuente: El Universo