Analistas califican como violencia gestos de Guillermo Lasso en entrega de llave de casa

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El presidente Guillermo Lasso protagonizó un acto que no pasó desapercibido durante la entrega de 50 viviendas en Déleg, provincia de Cañar, el 29 de septiembre del 2022.

La escena en la que Lasso ríe y juguetea con la llave, y no la entrega inmediatamente a una de las beneficiarias es calificado como un acto de violencia de género por Lucía Rodríguez, subcoordinadora Nacional del Observatorio Ciudadano a la Aplicación de la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; y por el analista político Alfredo Espinoza, para quien la estrategia de comunicación del Gobierno es “mediocre”.

“Lo ocurrido ayer es un acto de violencia de género, el Presidente reproduce un esquema de pensamiento machista, misógino, patriarcal”, cuestiona Espinoza. Rodríguez incluso habla de otros tipos de violencia.

“Al no entregarle (la llave) como corresponde de manera solemne dándole la importancia del caso, pero al ponerse a jugar que si te doy la llave, quieres o no quieres, está burlándose de la necesidad del prójimo. Esa es una violencia psicológica y hasta una violencia patrimonial, como que él (Lasso) es el propietario de la casa”, dice la Subcoordinadora. Por eso rechaza lo que para ella es una forma de discriminación.

“Estos micromachismos están enraizados en la sociedad”, agrega Rodríguez y aboga por el respeto a la diversidad y a todas las personas. “Si es que (Lasso) quiso jugar, estuvo en un momento no idóneo”, señala. Ambos expertos consultados consideran que el Mandatario debería pedir disculpas a la ciudadana involucrada en la escena y a la sociedad.

Este Diario buscó una reacción del Ejecutivo a través del consejero Presidencial, Aparicio Caicedo, pero no hubo respuesta.

El analista Espinoza observa que la entrega de las llaves de las soluciones habitacionales tiene connotaciones de “juegos de poder” entre quien domina y dominados. El Presidente “lo que hace es reproducir eso, lo que existe también es un acto de incoherencia política”, añade.

Esa incoherencia se refleja en dos momentos, puntualiza: cuando el 27 de septiembre el Gobierno hace una “puesta en escena con mujeres funcionarias de alto nivel para decir que va a combatir la violencia política de género. Luego (el 29), cuando tiene que hacer la entrega de una vivienda genera una transmutación de la mujer, madre, hija, beneficiaria y la revictimiza con el juego del te doy y no te doy”.

Por ello, cree que el manejo comunicacional del Gobierno es “mediocre” y “pobrísimo”, así como el discurso y la verbalización que expresa el Jefe de Estado. “La comunicación política de un régimen no puede ser manejada como un talkshow”, refiere. Algunos internautas compararon el acto de entrega de llave con el programa del expresentador de televisión Polo Baquerizo.

La Subcoordinadora del Observatorio asegura que desde enero se solicitó al Presidente un espacio para dialogar sobre las líneas estrategias y trabajar sobre el eje de prevención y erradicación de la violencia contra la mujer. Hasta la fecha no tienen respuesta.

“En este momento que se ha vuelto mediático el tema del femicidio de María Belén Bernal, lo único que está haciendo es tomar ciertas estrategias, que son malas”, cuestiona.

La representante del Observatorio cree que al Presidente Lasso realmente no le interesa trabajar por prevenir y erradicar la violencia contra la mujer o destinar presupuesto para políticas con enfoque de género.

En ese sentido y en apoyo a la madre de Bernal, así como a otros casos de femicidios, más de 560 organizaciones sociales se han unido para realizar una marcha en varias provincias este sábado, 1 de octubre. En Quito, la concentración será a las 11:00 en el parque El Arbolito.

Según datos de las organizaciones, 1 247 mujeres han fallecido por violencia misógina y patriarcal desde el 2014, cuando se tipificó el femicidio. Solo desde enero hasta septiembre de este año se registran 208 femicidios.

Las organizaciones prevén recolectar información de los casos de femicidios en provincias, casos que no constan en registros oficiales del Gobierno y sobre los servicios sociales que reciben o no.

Fuente: El Comercio