La pandemia está lejos de terminar y el aprendizaje ha sido mínimo en dos años

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Después de dos años de pandemia de Covid-19, Ecuador todavía no tiene una base de datos abiertos, ni coordinación directa entre el Ministerio de Salud y universidades para hacer investigaciones. La estructura de emergencia se ha desarmado y se prevé nuevas olas de contagios.
Hace dos años, el país y el mundo experimentaron, por primera vez, el confinamiento obligatorio por la pandemia del SARS-CoV-2. Desde entonces, más de 464 millones personas se han contagiado con el virus y seis millones han fallecido en el mundo debido a complicaciones por Covid-19.
La impresión general es que la pandemia ya terminó porque se flexibilizaron las medidas en todo el país, “porque ya no hay hospitalizaciones y porque ya nos vamos a quitar la mascarilla, pero estamos siendo muy osados en cantar victoria tan rápido“, dice el médico e investigador Enrique Terán. Agrega que en Ecuador, hemos tenido un decremento en el número de casos, pero se ha descontextualizado la situación: tenemos más 1.000 casos diarios y eso representa hasta 10 veces más casos que en octubre, por lo tanto, “la situación no es despreciable”.
Algo similar ocurre con el número de muertes que si bien se ha estancado, la curva no ha descendido. Unas 1.666 personas han fallecido por Covid-19 solo en lo que va de 2022. Las hospitalizaciones en Ecuador han tenido una disminución importante, que se atribuye a la protección que generan las vacunas. De una ocupación de 625 camas a mediados de enero bajó a 64 en marzo. Pero el mensaje de las autoridades y la flexibilización de las medidas de aforo, han generado «una falsa seguridad», dice Terán, «y eso hace eco en las bajas tasas de dosis de refuerzo», que bordea apenas el 27% de la población.
Pero, estamos lejos de que la pandemia acabe, dice el científico Paúl Cárdenas. «Nos encontramos en ese periodo posterior a pasar una quinta ola de contagios, y parece que todo vuelve a la normalidad». Tenemos que ser optimistas en que se produzca el paso de pandemia a endemia, pero eso creo que no va a suceder sino hasta finales de año, quizás.
Enrique Terán La Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una advertencia de que los contagios aumentaron un 8% en todo el mundo la semana pasada, en comparación con la anterior. «Es de esperar que haya aumentos, sobre todo, en las zonas en las que se han levantado las medidas de prevención de la transmisión», dijo el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
¿Qué se ha aprendido en dos años? Los dos expertos consultados creen que Ecuador ha aprendido poco en los dos años de pandemia. «En el Ministerio de Salud Pública falta análisis de los datos, lo que imposibilita transparentar la información», dice Terán. El ofrecimiento de datos abiertos, nunca se cumplió. «Casi toda la data que se tiene es de los analizadores externos. Los datos del Ministerio discrepan con los que el mismo Ministerio transmite.
Por ejemplo, antes del Carnaval el COE hablaba de positividad del 15%, cuando estaba en el 40%», cuestiona Terán. Reforzar la investigación es otro punto en el que no ha habido mayores avances en dos años. «Si bien hay una mejor coordinación con el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI), hasta ahora no se ha logrado que el Ministerio de Salud envíe muestras directamente a los laboratorios de las universidades para la vigilancia genómica del virus», dice Cárdenas.
Durante la pandemia han sido las universidades las que han detectado las variantes a través de las muestras PCR. Tampoco se han concretado recursos para realizar investigaciones que puedan profundizar el impacto del virus en la salud de los ecuatorianos. «Nos hemos dedicado a tapar huecos, no ha habido planificación y, el mejor ejemplo es lo que sucede con la dosis de refuerzo. Fueron tan buenos ejecutando el plan 9/100 y ahí se acabó el entusiasmo», dice Terán.
Otra de las preocupaciones es que el Ministerio de Salud tuvo que armar “un aparataje de emergencia que lo desarmó tan pronto como pudo y que si lo necesitáramos nuevamente dudo que se pueda hacer otra vez”, recuerda Terán.
El aprendizaje es mínimo o ninguno. Tampoco se generó una conciencia social, «ni una estructura a nivel del sistema de Salud, por lo tanto, si es que nos volviera a pasar, creo que nos encontraría una vez más en curva», coinciden los expertos. Los investigadores coinciden, además, en que va a haber otra ola de contagios de Covid-19, pero lo que no se sabe es qué tan grave será y qué tan frecuente.
«Este virus está para quedarse, no va a desaparecer totalmente, por lo menos, a mediano plazo», explica Cárdenas. En cuyo caso, va a ser indispensable seguir con la promoción de la vacunación y ciertas medidas de autoprotección: la última que debería abandonarse, es el uso de la mascarilla.

Fuente: Primicias